
Va por su séptimo disco esta encantadora cantante y compositora norteamericana y no ha perdido ni un ápice de elegancia y sensibilidad. La autora del maravilloso “Carbon Glacier” (2004) sigue incidiendo en las cualidades que siempre la han caracterizado. Intimismo, delicadeza, minimalismo…..simplemente su peculiar voz cantándonos sus sencillas melodías, apoyándose en su guitarra. Sólo con eso crea atmósferas cálidas y envolventes.
Si bien en esta nueva entrega, parece que a la Veirs le cuesta un poco dar con las melodías adecuadas, y la primera parte del disco cae un poco en la monotonía justo después del single “July Flame”, hacia la mitad la cosa remonta notablemente, con canciones tan bonitas como “Summer Is The Champion” o “Wide-Eyed, Legless” y, apoyándose en bonitos arreglos de cuerdas y vientos sugeridos por su productor y pareja Tucker Martine , Laura se viene arriba cerrando el disco de manera sensacional con los preciosos violines de “Make Something Good” que te dejan una gran regustillo final.