Mostrando entradas con la etiqueta The Black Keys. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Black Keys. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de enero de 2012

The Black Keys – El Camino (2011)





A finales de diciembre me animé a pasar un rato elaborando una lista de los mejores discos de 2011 y en esas me acordé de este Blog que había abandonado a su suerte. Ayer alguien que solía leerlo me pidió recomendaciones musicales y entre unas cosas y otras, aquí estoy de nuevo con la música. Vamos a por el que, para mi, es el mejor disco de ROCK del 2011.

El séptimo disco (ya) de Dan y Patrick tampoco decepciona. No sólo no se han estancado a pesar de tener un sonido muy reconocible, sino que están sabiendo evolucionar sin caer en lo vulgar. Han pasado a ser (re)conocidos sin perder su pureza, y van “camino” de ser la banda de rock (de rock del de verdad) más importante de la actualidad.

La fórmula es sencilla, rock “setentero”, funk, soul, blues……de lo más elegante a lo más ruidoso, sin renunciar nunca a las raíces clásicas pero con un sonido que en los últimos discos se ha vuelto más contemporáneo. Habrá quien diga aquello de “me gustaban más antes, cuando sonaban más crudos y no estaban tan de moda”, pero lo que es innegable es que nunca fallan, y nos regalan una colección de 11 canciones estupendas, que al final es lo que cuenta.

miércoles, 19 de mayo de 2010

The Black Keys – Brothers (2010)


Era de esperar, tras lo escuchado en su anterior trabajo, que en su sexto disco de estudio, el dúo de Ohio seguiría con su evolución desde el rock más sucio, crudo y desnudo hacia sonidos más modernos, más elaborados, más cool.

No era de extrañar que se atrevieran a revestir su sonido de elegantes arreglos y trataran de darle una apariencia menos rancia. No sólo de rudos riffs vive el rockero. Lo cierto es que han llevado su experimentación bastante más allá y uno se pregunta, escuchando el tema que abre el disco, “Everlasting Light”, sino se ha equivocado y ha puesto uno de LCD Soundsystem o Gnarls Barkley.

Así transcurren los primeros cortes del disco, en un claro intento de Patrick y Dan de reciclar su rock-blues clásico en rock-blues moderno. (Senda por la que ya transitaron Jon Spencer o Jack White). Aunque según avanzamos, nos damos cuenta de que, con todos los toques de modernidad que quieran, cuando mejor suenan los Black Keys es cuando suenan a sí mismos.

El soul impregna este disco de principio a fin, un soul cuidado y elegante (impensable hace unos años que The Black Keys sonaran a Marvin Gaye), pero tampoco faltan, más puntualmente, los arranques guitarreros “marca de la casa” (excelente el instrumental “Black Mud”) y hasta algún tímido coqueteo con el pop (“The Only One”).

En definitiva, si quieres escuchar la evolución de esta banda, ponte “Ten Cent Pistol” a todo volumen, y a disfrutar de un sonido a la vez clásico y moderno.