lunes, 25 de julio de 2011

Herman Dune - Strange Moosic (2011)



Les ha pasado a este dúo francés en España eso que a mi me da tanta rabia. Pasarse un montón de años facturando buenos discos (que sí, han sonado en las radios españolas) primero como trío y después como dúo, y que les llegue el éxito masivo por sonar en un anuncio de cerveza con una canción de hace dos discos. Ahora les toca ir de festival en festival y que la gente esté esperando que toquen aquel ya viejo “I Wish That I Could See You Soon”.

El caso es que este “Strange Moosic” es su décimo disco de estudio en una carrera de más de 10 años. Que tres eran tres, los hermanos David-Ivar Herman Düne (guitarra y voz), Néman Herman Düne (batería y segunda voz) y André Herman Düne, que abandonó la banda en 2006. Herman Dune hacen una música aparentemente sencilla, a veces alegre y a veces melancólica, que bebe de las raíces del folk americano y las melodías pop. Una música aparente sencilla, digo, porque esconde en su producción nada aparatosa toneladas de sofisticación y sentimiento. Sin, además, llegar a resultar pesados, como tantos y tantas nuevas estrellitas del folk que engolan la voz y rasgan las cuerdas de sus caras guitarras acústicas hablando de la ruta 66 y aburriendo a las ovejas.

El disco se abre con una de esos himnos pop característicos de la banda que suena a canción del verano “Tell Me something I Don´t Know” y después hay un montón de temas que transmiten buen rollo y ganas de irse de vacaciones. Estupendas melodías, estupendas guitarras, la inconfundible voz de David-Ivar, el viento en la cara y la ruta 66. Perdón, se me ha ido la pinza.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Jamiroquai – Rock Dust Light Star (2010)



Cinco años se ha hecho esperar el séptimo disco de estudio de los británicos Jamiroquai, innegables reyes del funk actual. Y después de esperar cinco años en los que las únicas noticias eran de problemas con discográficas, “Rock Dust Light Star” se me antoja bastante flojo, habiendo tenido tanto tiempo para componer. Pero es bien conocido el nivel de vida del frontman y compositor de la banda, Jay Kay, y tanto lujo le deja poco tiempo para la música.

De entrada, el propósito era hacer un disco más orgánico, menos electrónico, y lo han conseguido, aunque novedades en el estilo y el sonido no hay. 12 de temas de Jamiroquai que suenan a Jamiroquai. Funk, disco, adid jazz, baladas marca de la casa, coros, vientos, y el imponente bajo de Paul Turner, contribuyen a crear un estilo inconfundible.

Pero el disco es irregular, tiene temas realmente buenos, pero también momentos muy de relleno. Hacia la mitad se desinfla (como la voz de Jay, que no es la que era en los 90s) y al final se hace largo. Y eso que el arranque promete, con un tema inicial que da nombre al disco muy melódico, con elegantes guitarras, un segundo tema que es el primer single y es realmente comercial (“White Knuckle Ride”), un tercer tema muy setentero con toques de jazz (“Smoke And Mirrors”) y un cuarto tema muy bailable, con un bajo espectacular (“All Good In The Hood”). Pero después, el disco empieza a flojear y aunque nunca pierde el toque de elegancia, la mayoría de los temas se hacen monótonos y carentes de fuerza, salvándose la bonita balada “Blue Skies”, o el buen cierre de “Hey Flood” con toques reggae, percusiones latinas y buenos vientos, que deja un buen sabor de boca final. En cualquier caso, menos de lo que se esperaba.

El vídeo del primer single “White Knuckle Ride”, con Jay pilotando un helicóptero:


http://www.youtube.com/watch?v=k_bQ0h85gY8&feature=channel


Para descargar el disco, en comentarios

domingo, 28 de noviembre de 2010

Primal Scream – Scremadelica (Live) (2010)




Aturdido aún por la impresionante experiencia del concierto del año 2010 en Madrid (que no fue, ni muchísimo menos, el de Arcade Fire, sino el de Primal Scream un día antes), aún me cuesta encontrar palabras para esa noche inolvidable en que por fin vimos a Gillespie y compañía en una sala (La Riviera), tocando una breve sección de “Hits” (palabra muy poco apropiada para esta banda casi siempre anti-comercial) y después tocando íntegro “Screamadelica”, aquel disco imprescindible de 1991 que cambió la música y la vida de algunos como yo, hace ya casi casi 20 años.

Tanto el concierto de Madrid, como el de Barcelona el día siguiente, como los dos de Londres el pasado fin de semana fueron impresionantes e inolvidables. Habrá más en marzo.

Y como un mp3 vale más que mil palabras, en comentarios encontraréis cómo descargar el show de Londres del viernes 26. Todo Screamadelica más una canción de regalo de la sección de Hits.

Para que sepáis lo que fue aquello, aquí tenéis el vídeo de la locura colectiva de “Loaded” en La Riviera. En realidad, estar allí fue aún mucho mejor.

http://www.youtube.com/watch?v=57gupauIwM4&feature=related

martes, 16 de noviembre de 2010

Deer Tick – The Black Dirt Sessions (2010)



Las etiquetas musicales nos vienen bien para entendernos aunque suelen quedarse cortas para abarcar todas las músicas, y a veces acabamos definiendo lo mismo de mil maneras distintas. Ni “americana” vale para toda la música que se hace en USA, ni lo de Deer Tick es sólo “folk”, ni sólo “country”, ni sólo “rock”…..ni mucho menos “alt country”, sea eso lo que sea. A lo que me refiero es que la música que hace la banda de John McCauley III, es todo eso sin ser nada de todo eso. Porque es una música desnuda, bella en su simplicidad, que sí, bebe de las raíces de la música folk americana, y que nos muestra el alma del bueno de John en toda su crudeza.

El tercer disco de Deer Tick está lleno de buenas canciones, 11 en total, de producción escueta, donde lo importante es lo que se canta y cómo se canta….sea con una sencilla guitarra acústica y un piano (““Piece By Piece And Frame By Frame “), guitarra eléctrica y órgano (“Choir Of Angels”), o con un magnífico crescendo instrumental final (“Mange”), siempre con la particular y nada resultona voz de McCauley. Un disco a la vez bello, melódico, desnudo y sobrecogedor….de esos que pretenden impactarnos….y lo consiguen.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Eric Clapton – Clapton (2010)



A propósito del nuevo disco de Eric Clapton, llamado simplemente “Clapton”, no puedo evitar pensar en la imagen que para el público en general tiene en la actualidad el otrora genial cantante, compositor y guitarrista de rock británico.

Muy larga y variada es la trayectoria de Clapton en el mundo de la música desde que formara su primera banda de rithm´n´blues a mediados de los sesenta. Y por supuesto, no toda su extensa discografía está ni mucho menos a la altura de los discos que le han catapultado a ser una leyenda de la música rock en general y de la guitarra eléctrica en particular. Quizás el “delito” de Clapton haya sido sobrevivir a esa inmensa presión que recayó sobre sus hombros a finales de los sesenta cuando fue considerado unánimemente el mejor instrumentista de rock del mundo. Esa presión y los acontecimientos que rodearon su vida privada le llevaron a una espiral de drogas y alcohol que estuvo a punto de acabar con su vida a principios de los setenta. Pero no era ese su destino, y al contrario que otros contemporáneos, Clapton vivió para contarlo, y llegar hasta nuestros días con la obligación moral y física de seguir componiendo canciones, grabando discos y recorriendo el mundo en grandes giras. Habría que ver a Jimi Hendrix ó Duane Allman en la actualidad, rondando los setenta años, pero lo cierto es que Clapton ha acabado convirtiéndose en un sesentón canoso, con gafas de intelectual y papada que produce canciones de estilo facilón y comercial y dificilmente alcanza el virtuosismo a la guitarra que era capaz de demostrar en el 69, imagen que pone en peligro su reputación para las nuevas generaciones que no alcanzan a entender lo que Eric ha supuesto para la música rock.

En 2010 se presenta con un nuevo disco plagado de conformismo, muy elegante y bien ejecutado, pero por momentos carente de fuerza y compromiso, característica ésta por desgracia muy presente en sus últimos trabajos. Un disco lleno de versiones de viejos clásicos y colaboraciones, de referencias a tiempos pasados, a sonidos del viejo blues, ideal como banda sonora de una cena elegante en un restaurante caro.

A lo largo de todo el disco, escuchamos la estupenda voz de Clapton, pero apenas escuchamos su guitarra. Clapton cede el protagonismo instrumental a la guitarra de su estrecho colaborador Doyle Bramhall (coautor del único tema compuesto por Eric, “Run Back To Your Side”), a la guitarra de la leyenda J.J. Cale (autor de dos temas, “Everything Will Be Allright” y “River Runs Deep”, éste último de lo mejorcito del disco gracias a la sobria guitarra de Cale), al piano de Walt Richmond y la trompeta del gran Wynston Marsalis en la muy elegante pero algo aburrida balada “How Deep Is The Ocean”, o al piano de Allen Toussaint, que le da un toque alegre y jazzero a “My Very Good Friend The Milkman” y “When Somebody Thinks You’re Beautiful”. El cupo de colaboraciones termina con la voz de Sheryl Crow en la hortera “Diamonds Made From Rain”, también compuesta por Bramhall.

En definitiva, un disco lento, lleno de baladas, elegante pero sin fuerza, en el que sólo intuimos al Clapton genial en “That's No Way To Get Along” (que encajaría bien en la producción setentera de Eric) o el blues “Can't Hold Out Much Longer” donde brilla la guitarra del genio, con sus característicos fraseos rápidos y afilados. E.C. quién te ha visto y quién te ve.

martes, 26 de octubre de 2010

The Walkmen – Lisbon (2010)



Los neoyorquinos The Walkmen son unos de los niños mimados de la crítica musical internacional. Ahora nos presentan su sexto disco, “Lisbon”, siempre a la sombra del alabadísimo disco anterior, “You and Me”. Y el resultado es, en mi opinión, algo irregular y algo por debajo de las expectativas. Es verdad que tiene temas bastante buenos, pero también tiene momentos realmente para olvidar.

Desde el principio del disco, ya encontramos los componentes comunes de la música de The Walkmen. La voz melancólica de Hamilton Leithauser, las guitarras afiladas de Paul Maroon, las expresivas baterías de Matt Barrick. En definitiva, esa mezcla de sonido melancólico y oscuro con sonido nervioso y rabioso.

Como ya dije, el resultado es irregular, pero este disco tiene varios momentos estupendos que hacen que merezca la pena. La bella melodía de “Juveniles”, las arrebatadas estridencias de “Angela Surf City”, los toques mariachi y el ambiente de noche de triste y solitaria borrachera de “Stranded”, o el sonido optimista y novedoso con respecto al disco anterior de “Victory” o “Woe is Me”. Las últimas canciones del disco tienen algo menos de fuerza y es por eso por lo que no diré que estemos ante uno de los discos del año.

Para descargar, en comentarios.

viernes, 22 de octubre de 2010

I Am Kloot – Sky At Night (2010)



I Am Kloot es una formación británica (de Manchester, que viste mucho en esto del pop de las islas) con una década a sus espaldas haciendo muy buena música, y con una gran reputación, pero por alguna extraña razón la mayoría de la gente en España nunca ha oído hablar de ellos. Cuando este elegante trío anunció que para su cuarto disco iban a contar para la producción con los integrantes de Elbow Guy Garvey y Craig Potter, la expectación se hizo máxima. Y os aseguro que, esta vez, el resultado supera las expectativas.

“Sky At Night” no rompe la línea pop/folk de los anteriores trabajos de I Am Kloot, pero la enorme belleza de las canciones, la elegante sobriedad de su ejecución, y los acertadísimos toques de producción (unos arreglos de cuerdas aquí, unos coros allá) combinan de maravilla dando como resultado su mejor disco, una joya imprescindible.

John Bramwell, cantante, guitarrista, compositor y letrista de I Am Kloot es un músico-poeta (su voz nasal te hace pensar en Bob Dylan, pero sus recursos para tocarte la fibra le emparentan más, en mi opinión, con Mike Scott) y sus canciones de honesta y sencilla belleza se revisten gracias a la producción de Garvey y Potter de un envoltorio brillante y atractivo. El resultado, una colección de canciones preciosas, que evocan sensaciones indescriptibles.

Y es que la música es un estimulante de sensaciones y de asociaciones de recuerdos de momentos. Yo siempre asociaré el precioso tema inicial “Northern Skies” al recuerdo de un momento concreto y eso también contribuye a que este disco me guste más.

Para descargar, en comentarios