
Esta banda americana de Portland es la penúltima sensación del indie americano en la línea que abrieron los Strokes. Su disco de debut tiene ya unos meses, pero gracias a que su segundo single, “Learn To Loose”, ha sido elegido la cerveza Mahou para sonar en su anuncio de cara a este verano, y tiene un estribillo que no hay quien se lo saque de la cabeza, y llevo cantándolo sin parar un par de días, pues lo saco ahora a colación.
Hockey suenan un poco como los Strokes pasados por una batidora dance. Ya en el tema que abre el disco, y que fue el primer single, “Too Fake”, hacen una declaración de intenciones de por dónde irán las claves de su sonido, que muy poco variará a lo largo de los 11 temas que lo componen. De hecho, esa monotonía es el principal problema del disco, que escuchado de principio a fin se hace un poco repetitivo. En cualquier caso, gracias sobre todo a la potente voz de su cantante Benjamin Grubin y los guitarrazos rockeros de Brian White, el disco tiene momentos muy interesantes, especialmente cuando tiran de soul, funky e incluso folk.
Habrá que seguir atentamente el futuro de esta banda, y ver si en posteriores entregas son capaces de evolucionar y aprovechar sus ideas más interesantes o acaban repitiendo una y otra vez estribillos a voz en grito.
De momento, “Learn To Loose” lo tiene todo para sonar muchísimo este verano. Una mahou, por favor.